viernes, 31 de marzo de 2017




                  ¿CÓMO ESTA EL CRECIMIENTO ECONÓMICO EN NUESTRA CIUDAD?

                    Antes de empezar hablar del crecimiento económico, es necesario saber la cantidad
                   de población con la que contamos en la actualidad, según el INEI ya somos millón y
                   medio de habitantes en Arequipa.
                  Sabiendo la cantidad de nuestra población, podemos empezar a hablar de economía, ya                       que nuestra ciudad es la tercera región mas competitiva después de Lima y Callao.
                 
                  Así mismo nos encontramos en el puesto 30 del ultimo ranking de "las mejores ciudades                     para hacer negocio ", lider de exportaciones regionales con US$ 3,033 millones el 2015.
                        
                        El Pueblo De acuerdo con el informe del Centro de Investigación Empresarial (CIE) de                       Perucámaras, de las seis regiones que conforman esta macrorregión, Arequipa registró la                     mayor participación en las exportaciones totales del 2016, con el 50.8%, seguida de Puno                     (17.6%), Moquegua (15.2%), Cusco (13.2%), Tacna (2.6%) y Madre de Dios (0.6%).

                 De acuerdo al BCRP, en diciembre de 2016 la producción del sector agrícola tuvo una                          caída de 0.3%, ligada a los productos orientados al mercado externo, como la                                       palta y la uva. Aunque no son cultivos propios de la región, los agricultores encontraron en                  ello importantes nichos de mercado.
              Pese a este episodio, en el consolidado anual el sector creció 3.6% con la cosecha de cebolla,               ajo, papa, ají páprika y alfalfa. La superficie sembrada disminuyó en 0.9%.
              Para Alcázar, este año será un año difícil para la agricultura como consecuencia de los                         fenómenos climatológicos. “Hay que esperar que Majes Siguas II concluya”, comentó.
              Por otra parte debemos considerar que la inversión minera a traído una mejora económica y                mayor inversión en el mercado y mejoras publicas.
           

martes, 3 de noviembre de 2015



Inteligencia vs actitud: ¿cual es más importante?


En el camino hacia la realización personal podemos enfrentar muchos obstáculos. Quizás uno de los más grandes, constantes y nocivos sea nuestra propia reacción ante un resultado inesperado o una situación no prevista. Puede pasar que no consigas la pasantía o el trabajo que tanto quieres y por el cual te vienenes preparando desde hace años, o que sientas que tus esfuerzos son en vano porque de todos modos van a ascender a otro. Cómo afrontamos estas situaciones puede ser un gran predictor de nuestro desempeño.
Las actitudes básicas de las personas pueden encuadrar en una de dos categorías: una mentalidad fija o una mentalidad de crecimiento, según la psicóloga Carol Dweck de la Universidad de Stanford, quien se refiere a la inteligencia como una cualidad que puede ser mejorada a través del esfuerzo persistente. Mientras los que tienen mentalidad fija piensan que el éxito es una capacidad innata e inmutable (“sos lo que sos y no podés cambiarlo”, lo cual es un problema cuando enfrentan un desafío ya que todo lo que parezca ser más de lo que pueden manejar está destinado a hacerlos sentir desahuciados y abrumados), las personas con mentalidad de crecimiento implícitamente ven a la inteligencia como algo para perfeccionar. Como resultado, les importa menos aparentar inteligencia y fácilmente coquetean con el fracaso, siendo ésta una actitud que los prepara para el éxito. Ellos se desempeñan mejor que aquellos con una mentalidad fija, incluso cuando tienen un CI inferior porque aceptan los desafíos, tratándolos como oportunidades para aprender algo nuevo.
Según Dweck, el modo en que se manejan los desafíos y las caídas es un factor decisivo en la vida, y el éxito se define según cómo se afronten los fracasos. Una persona con mentalidad de crecimiento consideraría al fracaso como información, es decir, como algo que no funcionó y que, por lo tanto, se debe intentar otra cosa para avanzar.




La droga LSD, ¿es realmente peligrosa?


El ácido lisérgico o LSD, fue desarrollada por Albert Hoffman a finales de los 30. Es una de las drogas ícono de los años 50-60, cuando sus patentes faramacológicas vencieron y la gente empezó a buscarla debido a las potentes alucinaciones, sensaciones sinestésicas y distorsión del tiempo que ocasionaba en aquellos que la consumía. Tanta fue la popularidad del LSD que incluso despertó el interés de importantes científicos y psicoterapeutas de la época que buscaban conocer sus efectos medicinales. Pero que luego fue prohibida a causa del abuso extra-medicinal que la gente le dio.
Eso no significa que algunos científicos hayan perdido el interés en esta droga semisintética. En la actualidad hay un grupo de científicos que buscan la financiación de investigaciones que permitan conocer más sobre el uso medicinal del LSD. Ejemplos de ellos está una investigación de suiza que estudia el uso del LSD para disminuir la ansiedad en pacientes con enfermedades terminales o la investigación de la Fundación Beckley, la cual está interesada en cómo el LSD afecta la actividad neuronal y si podría usarse como estimulo para promover la creatividad.



PERSONALIDAD Y TRASTORNOS

Seguramente habrás escuchado frases similares a: “le han diagnosticado un trastorno x de la personalidad”, “me cae bien y tiene mucha personalidad”, y el que se lleva las palmas: “es que no tiene personalidad” (todos tenemos personalidad y además, es única e irrepetible, ya vale con estas frases). Sería imposible resumir en unas páginas el tema de la personalidad y sus trastornos, lo que sí que me gustaría es ayudarte a tener una perspectiva más amplia, científica y a la vez sencilla, sobre la personalidad; cuáles son los factores que la determinan, algunas teorías y modelos, sus trastornos y tratamientos actuales.

Personalidad

Como habrás visto en la introducción el término “personalidad”, en muchas ocasiones, se utiliza de una manera errónea. En psicología, cuando hablamos de personalidad nos referimos a un conjunto de pensamientos, sentimientos y comportamientos profundamente incorporados, que persisten en el tiempo y nos hacen únicos e irrepetibles. Las personas tendemos a responder de un modo similar al enfrentarnos a ciertas situaciones. Sin embargo, nuestro comportamiento no está determinado tan solo por la personalidad. El aprendizaje, el ambiente o los estados anímicos nos condicionan a la hora de actuar en ciertos momentos.
Si bien la personalidad puede, en cierta medida, predecir o determinar cómo nos comportaremos ante diferentes situaciones, no podemos pretender que la exactitud sea al cien por cien. La complejidad del ser humano y la inmensa cantidad de factores que intervienen en nuestra manera de actuar hacen imposible la identificación de un único predictor de comportamiento.

Factores determinantes de la personalidad

Existen varios factores que son determinantes en nuestra personalidad, como: la herencia, el afecto, la nutrición, la salud física, el desarrollo neuropsicológico, el ambiente y el aprendizaje.
Según Hans J. Eysenck , psicólogo inglés que dedicó su vida al estudio de la personalidad, la estructura de personalidad posee tres “dimensiones”: carácter, temperamento (que muchas veces se confunden) e inteligencia.
NOS REFERIMOS A UN CONJUNTO DE PENSAMIENTOS, SENTIMIENTOS Y COMPORTAMIENTOS PROFUNDAMENTE INCORPORADOS
CRÉDITOS: http://www.psyciencia.com/2015/28/a-que-nos-referimos-cuando-hablamos-de-personalidad-y-sus-trastornos/?utm_content=buffer2a3d4&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer

viernes, 23 de octubre de 2015





¿Realmente 
los móviles y los social media están haciendo a los jóvenes más sociales?

El 87% de los millennials reconoce que alguna vez se perdió una conversación por estar distraído con su móvil

La preocupación por si las redes sociales reflejan un deterioro de la socialización real no son nada nuevo. Todos hemos hablado alguna vez de esas personas que son amigas nuestras en Facebook (pero que no saludamos si encontramos por la calle), sobre aquellos  que parecen que van a una fiesta solo para poder subir unas fotos contando lo bien que se lo están pasando o sobre aquella pareja tan triste que va a cenar a un restaurante para pasarse la noche interaccionando cada uno con su móvil. No son solo clichés de lo que los malvados social media pueden hacer con nosotros, está ocurriendo realmente, y la situación se exacerba entre los más jóvenes. Eso es lo que indica un estudio de Flashgap, reseñado en CNBC, donde el 87% de los millennials reconoce que alguna vez se perdió una conversación por estar distraído con su móvil. Además, el 54% afirma tener miedo de perderse algo si no entran constantemente en las redes sociales, probablemente por eso el 65% de los encuestados comprueba sus notificaciones de las redes sociales (hasta 10 veces) mientras están reunidos con amigos, cifra que se dispara hasta el 76% en el caso de las mujeres. Parece evidente que la popularización del uso de redes sociales está provocando una menor socialización en la vida real. El rápido aumento del uso del smartphone ha tenido un gran impacto en esta situación, haciendo que los usuarios muestren más interés por sus vidas online, que por la gente que les rodea. Como explica uno de los fundadores de FlashGap "la gente se pierde lo que está ocurriendo realmente en las fiestas porque quieren ver que está pasando en las redes sociales, hacerse selfies fanfásticos, y añadir filtros a esas fotos". Y si las fiestas incluyen alcohol, al día siguiente llegan las lamentaciones: el 71% de los millennials se ha arrepentido en alguna ocasión haber subido una foto después de haber bebido de más. En cuanto a las apps más usadas durante las fiestas y quedadas entre amigos, destacan Snapchat, Tinder, Facebook, Messenger e Instagram. Compartir contenidos se ha convertido en una pieza esencial de la identidad online de cualquier persona, y el auge del móvil permite que eso ocurra en todo tipo de situaciones, provocando un importante cambio en el comportamiento de los consumidores más jóvenes. Eso permite también nuevas oportunidades para las marcas que deben priorizar el contenido móvil y analizar como ese contenido debe cambiar para adaptarse al comportamiento móvil. El número de adictos a las aplicaciones móviles sigue aumentando El estudio de FlashGap no es el único en reflejar cierta adicción al teléfono móvil. Ya hace unos meses un informe de Flurry había mostrado datos inquietantes sobre el uso de las apps móviles, a las que recurrimos, de media, 10 veces al día, pero que cada vez más usuarios son capaces de usar hasta 60 veces díarias. En concreto, se determinó que 1 de cada 8 usuarios se podían considerar como adictos a este dispositivo. El uso de las apps llega a suponer el 86% del tiempo de dedicación al smartphone, lo que implica una media de 2 horas y 19 minutos al día. Eso sí, no porque se usen muchas aplicaciones diferentes, ya que la mayor parte de los usuarios solo usan tres. Son las redes sociales las que lideran el top de las apps móviles y, paradójicamente, impiden en mayor medida la verdadera socialización. Según  datos de comScore, el 21'2% del tiempo que los jóvenes emplean en su móvil lo dedican a la aplicación de Facebook, lo que supone unas 25'7 horas mensuales.



¿Pueden llegar las máquinas a conocer a los consumidores mejor que ellos mismos? 
Los algoritmos descubren más rápido y con más éxito las decisiones humanas

 La mente humana que logre entender a los consumidores de un modo mucho más complejo y mucho más completo de lo que hacen otros seres humanos? Lo cierto es que esta pregunta es una de las grandes incógnitas a las que se deben enfrentar las empresas y una que el futuro indica que podría tener una respuesta favorable para la ciencia. Los datos y la información han creado un entorno en el que para las marcas es mucho más sencillo que nunca comprender a los consumidores. Las marcas están consiguiendo una gran masa de detalles sobre lo que les interesa, lo que hacen y lo que les puede interesar. El big data ya ha logrado que las compañías se adelanten a sus necesidades y que logren averiguar mucha información sobre sus hábitos de consumo y sus intenciones de compra, tanto las que los propios consumidores realmente tienen presentes como las que funcionan como una suerte de corrientes subterráneas que marcan lo que les interesa y lo que no. Así, están los ejemplos de las firmas que han sido capaces de adelantarse a sus intereses en compras en fechas señaladas, como las Navidades, o en ocasiones específicas, como las catástrofes. Uno de los grandes ejemplos del poder del big data es, de hecho, la actividad de WalMart durante el huracán Katrina, cuando fue capaz de prever lo que los consumidores necesitarían con una exactitud y una eficiencia muy superior a la de los poderes públicos. Pero la información no solo permite establecer conclusiones y hacer análisis, sino que también posibilita enriquecer a la inteligencia artificial y conseguir así que los robots sean más capaces y que tengan mucho más poder a la hora de comprender al consumidor y darle respuestas a sus necesidades. Y ahí es donde entra la revolución de los algoritmos.  



El NO-logo, la última tendencia del branding de marcas 
Una marca es mucho más que un logo y su imagen corporativa entran en juego color, patrones, tipos, formas, texturas, servicio, actitud?

En 2009, la compañía de ropa de Los Ángeles Freshjive decidió darle un nuevo enfoque a la marca. ¿Cómo lo hicieron? Se deshicieron de su logotipo y no lo reemplazaron. Desde 2010, ningún logo aparece en sus prendas, sus etiquetas, su página web, o en cualquier otro lugar. Diez años después de la publicación de No Logo, de Naomi Klein, Freshjive se convirtió en una empresa sin marca, y probó que se podía hacer. No solo es que la apuesta de Freshjive funcionara, sino que además, parece haber liderado una tendencia mucho mayor. Otro ejemplo es Abercrombie, una compañía mucho más grande dentro de la industria de la ropa. Cualquier estadounidense que pasara sus años de adolescencia en los 2000, seguro que recuerda su logo: la silueta de un alce, bordado en todas las prendas, desde camisetas a ropa interior. Hace 15 años, la marca tenía un inmenso valor simbólico, pero ya no. En 2014, el CEO de Abercrombie, anunció que la compañía retiraría el logo de todos los productos que se vendieran en América. No era porque la imagen del alce hubiera perdido relevancia, sino porque el hecho de "tener un logo" estaba perjudicando a la compañía a la hora de vender ropa. Los jóvenes estaban buscando marcas menos centradas en un logo, como h&m o Zara. El fenómeno del no-logo se está extendiendo fuera del mercado de la moda. Este verano, Coca-Cola quitó las letras de su icónico logotipo, en las latas de los países de Oriente Medio, cambiándolos por la frase "los logos son para las latas, no para la gente". Le siguió una campaña similar en los mercados occidentales, donde las latas de CocaCola reemplazaron el logotipo por la frase "Comparte una Coca-Cola con", seguido de un nombre o una frase (es decir, " Emma ", " un amigo ", " superwoman "... ). Pero, ¿estos ejemplos significan necesariamente que hay un cambio real? ¿Qué está pasando y qué significa para los diseñadores? Pensar en branding se asocia normalmente con un logo. De hecho, los diseñadores suelen empezar por ahí a la hora de trabajar. Sin embargo, una marca es mucho más que un logo, y entran en juego color, patrones, tipos, formas, texturas, servicio, actitud? "La tendencia del no-logo hace que los profesionales del diseño se centren entodos los aspectos asociados a una marca y así, construyen una historia mucho más duradera y exportable a todos los formatos", afirma Sol Fauquier, Country Manager de 99designs España Coca-Cola y Apple han hecho tan buen trabajo definiendo la estética de su marca que no necesitan confiar en su logo. La lata roja y la cinta blanca dejan claro en todo momento qué refresco estás bebiendo. La fina carcasa de aluminio y el fondo de pantalla del valle de Yosemite no dejan lugar a dudas sobre el ordenador y sistema operativo que estás comprando.